27/2/09

Sobre números y sentencias


Hablar de crítica, sobre todo de crítica en medios masivos, es hablar de puntaje. El puntaje puede ser objeto de variantes (con números, con una apreciación cualitativa, etc.) pero lo cierto es que se trata de un sistema al menos polémico, sea cual sea la escala que utilice el crítico.

Las variables y parámetros que evalúan una película pecan de parecer arbitrarios en una sociedad donde se legitiman cada vez más este tipo de observaciones superficiales. También es cierto que la crítica académica lejos de ser una alternativa se presenta como algo hermético debido a la cantidad de términos que exigen ser comprendidos. No es una posibilidad en una sociedad dominada por números y sentencias que indican la rentabilidad o calidad de tal o cual producto/persona. Al menos no lo es para quienes planean dirigirse a un público más heterogéneo y menos sectorizado.

Entonces tenemos nuevamente el problema del puntaje. ¿Por qué problema?: la respuesta es que la mayor parte de los lectores de medios masivos como revistas o diarios, y la audiencia televisiva o radial (en caso de programas de entretenimiento focalizados o no en el cine, aunque son muy pocos), resalta apreciaciones del tipo “4”, “5.2” o “Muy bueno” sin sacar mayores conclusiones respecto del justificativo que lleva a esa apreciación. El rotulo de la apreciación, que garantiza si tal o cual obra es un desastre o un clásico inmediato aparece de manera autónoma respecto del texto, como si se tratara de la puntuación de una prueba de calidad o la observación por escrito de un jefe de personal. Luego un grupo de gente lee, ve “5” sobre el nombre de una película y se dice “debe ser mala”. Si el texto es o no coherente con esa nota no aparece en cuestión porque el “5” es más que suficiente. Así, el número vacía al texto quedando como rotulo de calidad de la película.

La cuestión es: ¿Sirve el puntaje?. En primera instancia podríamos plantear que si, dado que sintetiza con un elemento de primera lectura el conjunto de un texto al cual, quizá por tiempo o voluntad, gran parte del publico no leerá o prestará suficiente atención. Pero en segunda instancia nos quedamos con la duda: si, quizá tal película tenga un “5”, ¿pero cuales son los planteos del crítico para llegar a esa conclusión?. Conocido es que el criterio, más allá de premisas formales que definen la corrección de un film, a nivel conceptual y estético depende de factores subjetivos que muchas veces aparecen cuestionables. A veces estos factores levantan o hunden películas, siendo literalmente “tapadas” por el puntaje. Esta apreciación certera le da al cine un espacio tipificado en dígitos que en general poco tiene que ver con el total del contenido de una película, es mas bien una “guía”.

¿Hay alternativas?. Sin divagar mucho, el puntaje se puede integrar a la crítica rescatando puntos sobresalientes, sin necesidad de blandir un texto de más-de-75-líneas que probablemente solo una pequeña porción del público terminara leyendo. También esta la alternativa de buscar integrar las dos posibilidades: la de una síntesis con puntaje y una crítica especializada. La cuestión pasa por problematizar sobre este punto y reflexionar para evitar la automatización actual, donde todo se asume como una crítica centrada en tal o cual sector, cuando esas partes pueden convivir.

Cristian Ariel Mangini

3 comentarios:

Alejandro the Basilisk dijo...

lo primero que se ve es el puntaje

los numeros engañan

para mi se aprueba con 7 como en la secundaria

un 6 es mediocre

5 para abajo es horrible

bah eso lo pienso yo pero algunos criticos quizas un 5 es suficiente

por eso prefiero que se diga si es "mala";"regular"; "buena"; "muy buena" o "excelente"

saludos

jb dijo...

Estimado Camarada Mangini:
No crea que falta interés, es que tengo unos problemitas técnicos. Acá va algo rápido. Creo que el puntaje y los bueno, etc son una imposición de las empresas. De todos modos, de carecer de ello editarían los títulos o pondrían las negritas arbitrariamente. Comparto la idea de un texto corto que incentive más la leectura que los iconitos o puntitos y los textos larguísimos. (Que igual está bien que existan pero no pueden pretender imponerse)
En realidad pienso que e sun buen tema con el que te metiste, pero bue disculpe que no me pasara antes
Saludos nimios, JB

Don Allum dijo...

Alejandro: Si, igual a veces el "muy bueno" parece arbitrario---me remito a Clarin por ejemplo. Algunas criticas se contradicen en una sentencia final!

JB: Gracias por su aporte, con suerte podre ir poniendo de estos textos u otros contenidos semana a semana. Y si, tiene mucho de marketing, y en realidad la cuestión es hacer un cuestionamiento abierto antes que llegar a una conclusión certera. Mi intención era mostrar que a veces algunas cosas se asumen y en verdad pueden ser de otra forma.

Saludos gente!